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La Guerra Civil, iniciada en 1936 con una sublevación militar en contra del régimen republicano, y de origen exclusivamente interno, se convirtió en poco tiempo en una contienda con repercusiones internacionales. El nuevo capítulo de la serie La guerra filmada, ideada por un equipo pilotado por Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, ofrecerá mañana (La 2, 23.00) más documentales inéditos en televisión elaborados por los dos bandos enfrentados, ya que, en opinión de Casanova, en la serie «hay un equilibrio entre republicanos y franquistas».

A lo largo de casi una hora, el capítulo titulado ‘Una guerra internacional’ narra cómo la contienda llegó rápidamente a ser una guerra con repercusiones internacionales marcada -pese al acuerdo de no intervención firmado por todas las naciones europeas- por la participación de las potencias fascistas y de la Unión Soviética y por la retracción de las democracias occidentales. Para muchos ciudadanos de más allá de nuestras fronteras, España fue el campo de batalla de una lucha entre las fuerzas de la democracia por un lado y las del fascismo por otro. Y una buena prueba de por qué esa confrontación fue tan universal es que, setenta años después de su inicio, sigue teniendo interés en la actualidad.

Esa intervención internacional es lo que se refleja en los ocho documentales que incluye este sexto episodio de La guerra filmada. En los tres primeros, los protagonistas son los prisioneros de ambos bandos. Tanto la propaganda republicana como la franquista trataban de mostrar el exquisito trato que se les daba.

Los siguientes trabajos transmiten abundantes muestras de la intervención fascista y soviética. A destacar el documental británico sobre los actos de despedida a las Brigadas Internacionales en el otoño de 1938 y un fragmento del documental alemán sobre la Legión Cóndor, que muestra el traslado de esa unidad de combate desde España hasta Alemania, concluida ya la Guerra Civil española.

Las películas que aparecen en La guerra filmada, que proceden de los fondos de la Filmoteca Nacional, son documentos de propaganda, que se emiten tal como se filmaron en su día, sin someterlos a interpretación. Ambos bandos percibieron inmediatamente que eran excelente vehículos para transmitir sus posiciones y abordaron su producción como un elemento más de su maquinaria bélica. Por eso ofrecen un relato visual radical y apasionado de la contienda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 19 de agosto de 2006.Se adhiere a los criterios de

«LA GUERRA FILMADA»

En julio de 1936 una parte del Ejército español se alzó en armas contra el régimen republicano. Así comenzó la Guerra Civil Española.

Duró casi tres años. Empezó como un conflicto entre españoles y se convirtió muy pronto en una guerra internacional. La ganaron los militares sublevados contra la República, unidos en torno al general Francisco Franco desde octubre de 1936.

Es esa guerra lo que se cuenta en estos documentales y noticiarios, testimonios excepcionales legados para la posteridad. Están agrupados en ocho programas, bajo ocho grandes temas : «La República en guerra» ; «La España sublevada» ; «La revolución social» ; «La defensa de Madrid» ; «Campos de batalla y políticas de retaguardia» ; «Una guerra internacional» ; «Resistir, vencer : hacia el final de la guerra» ; y «La victoria».

Los documentales, salvo algunas excepciones sobre las que se advierte en la presentación, se incluyen tal y como fueron filmados y editados durante la Guerra Civil. Para su selección se ha tenido en cuenta la relevancia histórica, la calidad y la conservación de los documentales. Ofrecer los materiales completos y sin intervención de los asesores o programadores ha sido uno de los criterios básicos de este proyecto.

Las películas de guerra son documentos de propaganda. Ambos bandos en lucha percibieron muy pronto que los documentales eran excelentes vehículos para transmitir sus posiciones y abordaron su producción como un elemento más de su maquinaria bélica. El espectador podrá ver la apología radical y apasionada tanto de la revolución anarquista y anticlerical como de las ideas fascistas sobre la patria y la nación, pasando por la defensa de la democracia y de la lucha antifascista que hicieron los miles de extranjeros que combatieron en territorio español.

Los ocho programas ofrecen un relato visual de la Guerra Civil Española, la mejor prueba de por qué aquella batalla fue tan universal y por qué, setenta años después, sigue siendo de interés en nuestro presente.


CAPÍTULO 1 : «LA REPÚBLICA EN GUERRA»

Esta primera entrega incluye tres documentales. El primero, «España, 1936», que tuvo también el título de «España leal en armas», fue producido por la Subsecretaría de Propaganda del Gobierno de la República, con dirección de Jean Paul Le Chanois y producción, selección de material y guión de Luis Buñuel. La narración que se conserva está en francés y ha sido traducida al castellano. Es un documental en defensa de la legalidad republicana, destinado a la difusión en el extranjero. Empieza con la caída de la Monarquía, incluyendo imágenes de los años republicanos, y finaliza con la batalla de Madrid, con el locutor planteando : «¿Cuándo terminará esta monstruosa guerra ?»

El segundo documental es «El entierro de Durruti», del que se conserva la versión inglesa, traducida para esta ocasión al castellano. El protagonista es Buenaventura Durruti, dirigente anarquista de la CNT y de la FAI, quien tuvo una destacada participación en la organización de milicias que, desde Barcelona, avanzaron por tierras aragonesas y en la revolución social que desde la capital de Cataluña se propagó también por la mitad oriental de Aragón. Murió en el frente de Madrid el 20 noviembre de 1936.

Aparecen, en cabeza del duelo, el presidente de la Generalitat, el republicano de izquierdas Lluís Companys, y el anarquista Juan García Oliver, ministro de Justicia del Gobierno de Largo Caballero. La productora del documental fue la CNT/FAI y la realización corrió a cargo del Sindicato Único de Espectáculos Públicos, poderoso instrumento de propaganda en la Barcelona de esos primeros meses de la guerra.

El tercer y último documental de este capítulo es un breve testimonio excepcional sobre la primera reunión de las Cortes republicanas tras el golpe de Estado, celebrada en Valencia el 1 de diciembre de 1936. Martínez Barrio, presidente de las Cortes en el momento de la sublevación militar, y Largo Caballero, presidente del Gobierno desde el 4 de septiembre de 1936, defienden, con unas frases que han pasado a la historia, la legitimidad de la República.


CAPÍTULO 2. «LA ESPAÑA HEROICA»

«La España heroica» es el título del documental que se incluye en este programa sobre la España que comenzaron a forjar los militares sublevados y las fuerzas políticas que los apoyaron. Subtitulado «Estampas de la guerra civil española», es un largo documental de 77 minutos, de producción hispano-alemana. La duración original se ha reducido para esta emisión a 51 minutos. Se han suprimido los primeros 26 minutos dedicados a la historia imperial española, a la República y a los primeros momentos de la sublevación militar.

El documental comienza con la marcha del ejército sublevado hacia Toledo, a finales de septiembre de 1936, el sitio del Alcázar, y cubre, cronológicamente, hasta octubre de 1937. Un año de guerra, con la conquista por parte de las tropas franquistas de Málaga, Bilbao, Cantabria y Asturias, donde aparecen los grandes temas en torno a los que se configuró la España sublevada : patria, religión y reconstrucción de la España «rota» por los republicanos. La parte final está dedicada a un acto de homenaje a los caídos celebrado en Salamanca, con asistencia de Pilar Primo de Rivera, y gritos de «presente» para Calvo Sotelo, Sanjurjo, Mola, Onésimo Redondo y Ruiz de Alda. El general Franco es ya protagonista destacado de esa «España heroica».


CAPÍTULO 3 : «LA REVOLUCIÓN SOCIAL»

En las ciudades donde la sublevación militar fracasó, se abrió un proceso revolucionario, súbito, violento, dirigido a destruir las posiciones de los grupos privilegiados.

En Barcelona, vencidos los militares, los grupos más combativos de la CNT y de la FAI se armaron. La CNT era, según una expresión muy querida por los propios anarquistas, «la dueña indiscutible de Cataluña» : las fábricas, el comercio, la vivienda, las armas, el orden público, todo estaba bajo su control.

Ese ambiente de Barcelona de los primeros meses de la guerra le pareció a George Orwell, el escritor británico testigo de aquellos hechos, «impresionante y abrumador» : Era la «primera vez que estaba en una ciudad en la que la clase obrera ocupaba el poder».

Todo eso queda reflejado en el primer documental de este programa, un documento anarquista que muestra la destrucción de los símbolos del poder, el anticlericalismo, la violencia revolucionaria. Resume, como ningún otro, el radicalismo del lenguaje y de la acción revolucionaria.

Para afirmar esa revolución, los anarquistas quisieron extenderla a otros lugares. Y eso es lo que se muestra en el segundo documental : las milicias anarquistas en el frente de Aragón, la revolución, la colectivización de la tierra, la apología del pueblo y de los desheredados. Durruti aparece como el líder de la revolución, el héroe del pueblo.

Por último, este tercer capítulo incluye sólo un fragmento de otro documental anarquista : «Barcelona trabaja para el frente», producido por el Comité Central de Abastos de la CNT. El documental trata de mostrar que esa revolución no sólo llegó a los medios de producción, sino también a los bienes de consumo. Todo parecía abundancia en esos primeros momentos de la revolución. Se han seleccionado aquí unas imágenes históricas el Hotel Ritz de Barcelona convertido en comedor popular.

Los tres documentales de esta entrega resumen el poder propagandístico de los anarquistas en Cataluña durante los primeros meses de la guerra y las dos caras de la revolución : la violencia destructora y el sueño igualitario.


CAPITULO 4 : «LA DEFENSA DE MADRID»

Madrid, capital de España, fue el escenario de la primera gran batalla de la Guerra Civil. El general Franco, jefe ya de los militares sublevados desde el 1 de octubre de 1936, ordenó concentrar todos los medios de combate para conquistar la capital, con el ejército de África a la cabeza, reforzado por escuadrillas de aviones alemanes e italianos.

A comienzos de noviembre de 1936 parecía que la toma de Madrid por el ejército sublevado era cuestión de días. Pero la población de Madrid resistió, con la ayuda militar soviética y de las brigadas internacionales. Muchos percibieron aquélla como una batalla decisiva entre el fascismo internacional, por un lado, y el comunismo y la democracia, por otro.

Si los documentales producidos en Barcelona durante los primeros meses de la guerra muestran el dominio anarquista, los seleccionados para este programa reflejan la presencia comunista y soviética.

Los dos primeros están producidos por el Socorro Rojo Internacional y la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En el primero, la actriz Montserrat Blanch invita a los madrileños a emular las jornadas gloriosas de mayo de 1808. El segundo se cierra con Rafael Alberti recitando «Madrid, corazón de España».

Los dos siguientes documentales fueron filmados por un equipo del noticiario cinematográfico oficial soviético, enviado a España como corresponsal de guerra.

Por último, «Madrid, cerco y bombardeamiento de la capital de España», es un documental franquista sobre el avance de las tropas sublevadas en el otoño de 1936. Es la visión del bando sublevado contra la República, rodado por un equipo cinematográfico que viajó desde Salamanca al frente de Madrid.


CAPITULO 5 : «CAMPOS DE BATALLA Y POLÍTICAS DE RETAGUARDIA»

Para este capítulo se han seleccionado 7 documentales que reflejan la evolución de la guerra y de la política en los dos bandos en lucha.

El primero es un documental franquista sobre un acto de homenaje a las Brigadas Navarras celebrado en Pamplona después de la conquista del Norte por las tropas de Franco. Ceremonias religiosas, desfiles militares y homenajes al caudillo seguían siendo las señas de identidad de la España de los militares sublevados.

Los dos siguientes documentales son republicanos, de la productora catalana Laya Films.

En el primero, José Antonio Aguirre, presidente del Gobierno de Euzkadi, visita Cataluña y tras asistir a un multitudinario recibimiento en varias localidades, se encuentra con Lluís Companys en el Palacio de la Generalitat.

El segundo de estos documentales republicanos contiene diferentes noticias del frente y de la retaguardia republicanos : aparecen en ellas prisioneros italianos capturados en la batalla de Guadalajara ; el ministro de Justicia, el anarquista García Oliver, visitando la Escuela Popular de Guerra ; la entrega de ambulancias donadas por organizaciones de izquierda norteamericanas ; escenas de campesinos recolectando remolacha ; y el acto de colocación de la primera piedra del Pabellón Español de la Exposición Universal de París, por el embajador Luis Araquistain.

El cuarto documental de este capítulo de «a guerra filmada» recoge escenas del frente y de la retaguardia franquistas, con una presencia notable, casi dominante, de la religión. Destacan las escenas del pazo «Torres de Meirás» que Galicia regala al generalísimo Franco.

Teruel fue la única capital de provincia recuperada por los republicanos durante toda la guerra, aunque cayó muy pronto de nuevo en poder de las tropas de Franco. Ese acontecimiento fue el objeto de atención de los dos siguientes documentales. En «La toma de Teruel» se ve a los primeros soldados entrando en la ciudad, imágenes de destrucción, prisioneros de guerra y evacuados. La guerra en estado puro.

«Teruel ha caído» recoge la manifestación celebrada en Barcelona para conmemorar la toma de Teruel. En la tribuna aparecen varios dirigentes de organizaciones políticas y sindicales. Hablan el comunista Rafael Vidiella, el anarquista Fransesc Isgleas, el dirigente de la CGT francesa Leon Jouhaux y cierra el acto Lluís Companys, presidente de la Generalitat.

En el último documental de este programa el general Yagüe, en una alocución dirigida al pueblo iberoamericano, conecta a la España que estaban forjando los militares sublevados con la imperial de Carlos V y de Felipe II.


CAPÍTULO 6 : «UNA GUERRA INTERNACIONAL»

La Guerra Civil española, iniciada con una sublevación militar y de origen exclusivamente interno, se convirtió muy pronto en una guerra con repercusiones internacionales marcada -pese al acuerdo de no intervención firmado por todas las naciones europeas- por la participación de las potencias fascistas y de la Unión Soviética y por la retracción de las democracias occidentales. Para muchos ciudadanos de más allá de nuestras fronteras, España fue el campo de batalla de una lucha entre las fuerzas de la democracia por un lado y las del fascismo por otro.

Esa intervención internacional es lo que se refleja en los ocho documentales que incluye este sexto capítulo de «La guerra filmada». En los tres primeros, los protagonistas son los prisioneros de ambos bandos. Tanto la propaganda republicana como la franquista trataban de mostrar -para eso sirve la propaganda en guerra, para falsear la realidad-, el exquisito trato que se les daba.

Los siguientes documentales transmiten abundantes muestras de la intervención fascista y soviética. Podemos destacar el documental británico sobre los actos de despedida a las brigadas internacionales en el otoño de 1938 y un fragmento del documental alemán sobre la Legión Condor, que muestra el traslado de esa unidad de combate desde España a Alemania, concluida ya la Guerra Civil Española.


CAPITULO 7 : «RESISTIR, VENCER : HACIA EL FINAL DE LA GUERRA»

La guerra llegaba a su fin. El presidente del Gobierno de la República, Juan Negrín, creía que la victoria dependería de la disciplina en el ejército y de la política de resistencia a ultranza. En la España de Franco, sin embargo, nadie quería hablar de paz negociada. Fallaron, por lo tanto, todos los intentos de acabar la guerra por medio de la negociación.

Esa política de resistencia republicana se refleja en las palabras de Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña, en las de Negrín, pero sobre todo en el largo documental francés que se incluye en este programa : «L’Espagne vivra2, estrenado en febrero de 1939, un último intento de apoyar la resistencia del pueblo español frente al fascismo. Se ataca la política de no intervención, se incita al pueblo francés a la solidaridad y se advierte de los peligros que para Francia tendría la caída de España en manos del fascismo.

Los dos documentales que cierran este programa son franquistas y pertenecen al Noticiario Español, de febrero de 1939. El primero presenta imágenes históricas de la conquista de Cataluña por las tropas de Franco y del avance hasta la frontera francesa. Se recogen imágenes de la destrucción marxista y del entusiasmo popular ante la llegada de lo que se denomina el ejército libertador.

El segundo de estos documentales proporciona nuevos detalles de la ocupación de Barcelona, con una misa de campaña en la Plaza de Cataluña, a la que asiste el general Yagüe. También se puede ver a los soldados republicanos cruzar la frontera francesa junto a civiles cansados y enfermos. Y a los soldados franquistas, que llegan después, e izan la bandera bicolor. Con la caída de Barcelona y la conquista total de Cataluña por las tropas de Franco, la República agonizaba.


CAPÍTULO 8 : «LA VICTORIA»

La guerra terminó el 1 de abril de 1939 con el triunfo total del ejército de Franco. Los tres primeros documentales, del Noticiario Español muestran la victoria y la fusión entre el catolicismo y la Patria. El 19 de mayo de 1939 ciento veinte mil soldados desfilaron ante su caudillo en una apoteósica ceremonia político-militar. Antes de la ceremonia, el general Varela, como delegado del Gobierno y «en nombre de la Patria» impuso al Generalísimo la Gran Cruz Laureada de San Fernando, la máxima condecoración que sólo se concedía al rey «o a quien en su falta ejerciese el poder ejecutivo».

Franco, situado en la tribuna levantada en el paseo de la Castellana, vestía uniforme militar, con la camisa azul de Falange y la boina roja de los carlistas.

Y acaba este programa, y esta serie de «La guerra filmada», con una alocución de Franco anunciando para España «un Estado totalitario».

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