El terror en Granada: Aquel 2 de agosto de 1936 – Agosto 2015

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Fotos procedentes del libro Rojo y Azul en Granada.


In memoriam

Virgilio Castilla Carmona
José Alcántara García
Antonio Ruz Romero
Enrique Marin Forero
Juan José Santacruz Garcés

Cuando despunta aquel 2 de agosto de 1936, ya habían sido ejecutados por los sublevados más de cien personas. Pero para la suerte de la sublevación, aquel día, significaba un paso cualitativo para evitar el cerco republicano a la Granada franquista, para disipar la resistencia popular de las fuerzas políticas y sindicales del Frente Popular. Las autoridades militares, de acuerdo plenamente con las recomendaciones de Queipo de Llano y Francisco Franco, deciden eliminar a la cúpula de la autoridad civil que se encontraba detenida desde la tarde del 20 de julio. Descabezando a los líderes…. el terror se impondría hacia las bases.
Apenas una semana antes quedaron encausados en proceso sumarísimo militar el último gobernador republicano, César Torres Martínez, el presidente de la Excma. Diputación, el comerciante Virgilio Castilla Carmona (48 años) un líder socialista de gran carisma en la provincia; el militar retirado y maestro artillero, Antonio Ruz Romero (46 años) , el obrero de la construcción José Alcántara García (30 años), del Partido Sindicalista; el concejal de Granada capital y abogado Enrique Marín Forero (35 años) y el insigne ingeniero y Jefe de la Demarcación de Obras Públicas de Granada, Juan José Santacruz Garcés.
Todos los encausados deberían responder de presuntos delitos de ¡¡rebelión militar!!!. El procedimiento fue una farsa porque en menos de dos días en sumario quedó instruido, no se admitió prueba alguna de descargo y los informes del fiscal fueron llevados en su integridad al fallo.
A excepción del gobernador civil, todos fueron sentenciados a la pena máxima, a la pena de muerte por autores de un delito de rebelión militar y como autores de una “revolución armada”. Precisamente la justicia al revés: todos se mantuvieron fieles al Gobierno como representantes civiles (al igual que el comandante militar Miguel Campins Aura, que también correría la misma suerte, días después en Sevilla)
Queremos dignificar la memoria de aquellos hombres reproduciendo la ilegitimidad -(también ilegalidad??? ¿Cuándo podremos tener resolución que eliminen sentencias de guerra y postguerra?) del argumentario jurídico que les llevó a las tapias del cementerio de San José. La sentencia “política” ya venía hecha:
Que los procesados de más arriba queda hecha mención durante los días que precedieron a la declaración en esta Ciudad del Estado de Guerra y muy especialmente la semana anterior a esta fecha, como elementos integrantes del Comité del llamado Frente Popular, excepto el Marín Forero que lo era del Socorro Rojo Internacional, venían preparando un amplio movimiento subversivo, como cooperación del que se tramaba en toda España, tendente a implantar en nuestra Ciudad y por medio del terror, las doctrinas ruso-marxistas más avanzadas, de igual modo que, entidades similares de otras provincias lo estaban y lo están intentando en estos momentos, para lo cual y valiéndose de las prerrogativas y medios que les confiere los cargos públicos, que algunos de los procesados detentaban y su carácter como dirigentes políticos en posesión del mando civil, proporcionaron armas a todos los elementos extremistas de la provincia, trasmitiéndoles órdenes de exterminar a cuantos elementos armados, fuerzas públicas y de orden pudieran oponerse al iniciado movimiento, llegando incluso a organizar una columna con elementos extremistas previamente armados para marchar sobre Córdoba o Jaén, cuya columna, por haberse declarado el estado de guerra en esta plaza, no pudo salir a su objetivo, haciendo armas en nuestra ciudad y en contra de la fuerza pública y manteniendo un constante estado de agitación tanto en la plaza como en bastantes pueblos de la provincia, mediante un intenso tiroteo a discreción contra las fuerzas leales, que han ocasionado bastante numerosas bajas, tanto en la población como en la militar. Los mencionados procesados, fuertes en las dependencias del Gobierno civil, en cuyos locales tenían establecido el centro de donde emanaban las órdenes a los distintos sectores extremistas que operaban en la plaza y en provincia y desde cuyo centro se dirigía el movimiento extremista, excitó a la policía gubernativa a que hiciera fuego contra el Ejército y demás Milicias armadas, cuando estas marcharon a incautarse de él, cosa que impidió un Oficial de Seguridad, pero entonces o sea, en el momento en que las mencionadas fuerzas entraban en el Gobierno Civil, el procesado Virgilio Castilla, salió hacia las escaleras de dichas dependencias y llevando una pistola en la mano, disparó con ella contra el Comisario de Guerra Sr. Valdés, no haciendo blanco y siendo detenido y desarmado acto continuo por el mencionado Comisario, penetrando la fuerza en todas las demás dependencias y procediendo a la detención de los demás procesados en esta causa que allí se encontraban rodeando y asesorando al gobernador Civil de entonces, César Torres, el que actuando en cumplimiento de las órdenes que recibía constantemente del Ministro de la Gobernación de Madrid, tanto telefónica como por radio, dirigía la formación de la columna y se preparaba a cumplimentar la orden que acababa de recibir del mencionado Ministro, de llamar a los mineros de Alquife, mandándoles venir a la ciudad con cuanta dinamita pudieran encontrar, orden que le comunicó el precitado Ministro repetidas veces.
Hechos que se declaran probados.

La historiografía actual que ha analizado aquellos hechos no ha hallado prueba documental alguna que avalen que en Granada se preparara insurrección armada de la izquierda. Más al contrario, la escrupulosa legalidad de las autoridades civiles y militares de Granada republicana, favorecieron a los sublevados.
La imposición del terror armado fue el origen de la “providencia divina” que facilitó la eliminación de la República y a sus hombres y mujeres leales que debe ser reconocidos para la VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.

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